Manejo en la terapia intensiva de la donación y trasplantes de órganos

ISBN: 978-607-8045-75-4, 1a. Edición, 2012
274 páginas
4 figuras, 1 cuadro, Índice alfabético

SKU: 978-607-8045-75-4 Categorías: ,

Descripción

Presentación:

Transferir células, tejidos u órganos para sustituir una función perdida ha sido un procedimiento perseguido por la medicina desde hace mucho tiempo, que ha permitido que a lo largo de la historia las grandes mentes realicen muy valiosas aportaciones.

Sin embargo, el éxito de los trasplantes es relativamente reciente. Hasta 1954 se logró el primer trasplante renal exitoso, el cual se realizó entre gemelos monocigóticos, pero fue cinco años después cuando se lograron los primeros trasplantes entre personas genéticamente diferentes.

Primeros intentos de trasplantes en humanos. En 1914 Alexis Carrel afirmó en una presentación que los problemas técnicos del trasplante estaban esencialmente resueltos, pero que no habría aplicación clínica en tanto no se desarrollara algún método para prevenir la reacción del organismo al tejido extraño.

Primeros trasplantes renales exitosos. El 23 de diciembre de 1954, en el Peter Bent Brigham Hospital, John Merrill, Joseph Murray y Hartwell Harrison dirigieron el trasplante del riñón de un gemelo idéntico sano a su gemelo grave por una enfermedad renal. La operación fue exitosa, la función renal se restauró en el recipiente y no hubo problemas con el donador. Este éxito impulsó el trasplante entre gemelos. En Boston se realizaron siete trasplantes de este tipo en poco más de tres años, hasta enero de 1958. Parecía que sólo podían ser tolerados los trasplantes renales entre gemelos univitelinos, mientras que cualquier otro tipo de trasplante estaba condenado al fracaso rápido debido al mecanismo de rechazo. Sin duda, esta etapa constituye un hito en la historia de los trasplantes, dado que demostró la posibilidad de sustituir la función renal mediante el trasplante, pero evidenciando la limitante de la inmunocompatibilidad.

Era “inmunitaria” de los trasplantes. Para finales de la década de 1950 estaba claro que el reto para los trasplantes había cambiado; el problema principal no era ya la técnica quirúrgica, sino encontrar la forma de que el injerto prolongara su función en el receptor.

Desde principios de la década de 1950 se sabía que los glucocorticoides disminuían la reacción de rechazo de la piel trasplantada en diversos modelos experimentales, pero fue Goodwin (del departamento de cirugía de la Universidad de California) quien en 1960 solucionó por vez primera un episodio de rechazo de riñón administrando altas dosis de glucocorticoides.

La tipificación de los antígenos de histocompatibilidad leucocitarios, el mejor conocimiento de los fenómenos de rechazo y los mecanismos de tolerancia y los avances en farmacología permitieron que progresivamente los injertos tuvieran mayor duración y que cada vez fueran menos los efectos asociados a los fármacos empleados en la prevención del rechazo; asimismo, progresivamente se lograron mejoras en los tratamientos de los rechazos agudos y los tratamientos de inducción. En este contexto, el ingreso de México al mundo de los trasplantes ocurrió en el entonces Hospital General del Centro Médico Nacional, del IMSS, cuando el 21 de octubre de 1963 los doctores Manuel Quijano, Regino Ronces, Federico Ortiz Quezada y Francisco Gómez Mont realizaron el primer trasplante renal de donador vivo.

Trasplante de otros órganos. La experiencia obtenida en el trasplante renal posibilitó la expansión y el progreso del trasplante de otros órganos. En 1963 Starzl realizó en Denver un primer intento de trasplante hepático en el hombre, pero fue hasta 1967 cuando tuvo lugar el primer trasplante con supervivencia prolongada realizado a una niña de un año y medio de edad en la Universidad de Colorado. Los trabajos realizados por Starzl a partir de este momento, así como los de Calne y Williams, permitieron que la mejoría de resultados fuera tal que lo que se consideraba un tratamiento experimental pasó a ser una alternativa terapéutica. A partir de la introducción de la ciclosporina, más la experiencia acumulada, los resultados no han dejado de mejorar, consiguiéndose en la actualidad una supervivencia de 70 a 80%. En México el primer trasplante hepático ortotópico y segundo en Latinoamérica lo efectuaron en el Instituto Nacional de la Nutrición los doctores Héctor Orozco y Héctor Dillis el 26 de marzo de 1985.

El primer ensayo de trasplante de páncreas vascularizado en el ser humano lo realizó Lillehei en 1966. Después de esa tentativa se llevaron a cabo muy pocos trasplantes, hasta que Traeger y Dubernard idearon un nuevo enfoque quirúrgico con el doble trasplante renopancreático a diabéticos urémicos a finales de la década de 1970. El trasplante de páncreas total, la derivación de las secreciones exocrinas a la vía urinaria y la más potente inmunosupresión que produce la ciclosporina han posibilitado una espectacular mejoría en los resultados del trasplante de riñón y páncreas, con una supervivencia actuarial del injerto pancreático cercana a 80%. En México el primer trasplante pancreático fue realizado por los doctores Dilliz y Valdés en 1987, mientras que el doctor Arturo Dib Kuri realizó el mismo año el primero de páncreas y riñón, ambos casos en el Instituto Nacional de la Nutrición.

Gracias a los avances técnicos alcanzados y a la posterior introducción de la ciclosporina, a principios de 1980 Cooper, de la Universidad de Toronto, inició un programa de trasplantes pulmonares, tanto unipulmonares como bipulmonares, con mejores resultados. En la actualidad la supervivencia de ambos trasplantes es de alrededor de 70%. El primer trasplante pulmonar en México se efectuó el 24 de enero de 1989 en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. En la actualidad se alcanzan supervivencias actuariales anuales superiores a 80%. En México el primer trasplante cardiaco representó un hecho que, sin duda, constituyó un parteaguas, a partir del cual se evidenció la posibilidad de obtener más órganos de personas fallecidas. El Dr. Rubén Argüero y su equipo hicieron una operación de este tipo en el Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional “La Raza”, del IMSS, en 1988.

Contenido:

SECCIÓN I. INTRODUCCIÓN
Evolución histórica de la donación y el trasplante. Enrique Martínez Gutiérrez
Estructura organizacional de la donación y trasplantes en México. Héctor Faustino Noyola Villalobos
Coordinador hospitalario, ¿papel del intensivista? Luis Antonio Meixueiro Daza, Adalberto Poblano Ordóñez, Carlos Alberto Beristain Castillo
Aspectos legales de la donación y el trasplante de órganos. Juan Manuel Mora Celaya, José de Jesús Rincón Salas
Aspectos bioéticos y religiosos en la donación y el trasplante de órganos. Ana María Millán Velázquez, Nancy Angélica Rincón Villa

SECCIÓN II. DONACIÓN MULTIORGÁNICA
Detección y evaluación del potencial donador multiorgánico. Inez Díaz Muñoz, José Luis Escalante Cobo, José de Jesús Rincón Salas, Martín Figueroa Quintanilla
Fisiopatología y diagnóstico de muerte encefálica. Calixto Machado Curbelo, Pedro Vargas Cárdenas, Humberto Alegría García
Manejo integral del donante multiorgánico con muerte encefálica. José Ángel Baltazar Torres
Consideraciones en la evaluación y el mantenimiento del donador torácico. Alberto Tejero Langarica, Gilberto Felipe Vázquez de Anda, Evelia Quintero, Jessica Gutiérrez
Modulación inmunohormonal en el manejo del donante de órganos. José Fernando Amador Santander, Alberto Gaspar Vélez Hernández, Carlos Chamorro Jambrina
Donante de órganos a corazón parado. José de Jesús Rincón Salas, José Fernando Amador Santander, Sofía Jiménez Lomas, Braulio de la Calle Reviriego
Entrevista para el consentimiento informado de la donación de órganos. María de las Nieves Delgadillo Salazar, Gema Marmisa Gazo, Anabel Sánchez Ceballos
Consideraciones generales en la donación de órganos pediátricos. Araceli Cisneros Villaseñor
Aspectos generales útiles al intensivista en la procuración de órganos. Ramón Espinoza Hernández, José de Jesús Rincón Salas, Gustavo Gerardo Cardonatti

SECCIÓN III. ATENCIÓN DE LOS TRASPLANTESEN LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS
Evaluación y selección del potencial receptor de órganos. Manuel Fernando Rodríguez Ortega, Javier Palma Mercado, Germán Bernáldez Gómez
Cuidados intensivos en el trasplante renal y sus complicaciones. Ramón Espinoza Hernández, José de Jesús Rincón Salas
Manejo del trasplante hepático en la unidad de cuidados intensivos. Arturo Rafael Peña Hernández, Marisela Urzúa Zamarripa, José Fernando Amador Santander
Cuidados posoperatorios en el trasplante cardiaco y sus complicaciones. Francisco Martín Baranda Tovar, Marco Antonio Hernández Mercado, Javier Hortal Iglesias, Humberto J. Facundo Sánchez, Pedro Ambriz Nava
Manejo de inmunosupresores en terapia intensiva. Erick Vidal Andrade, Ricardo Mondragón Sánchez, Rigoberto Bernal Maldonado
Cuidados intensivos pediátricos postrasplante. Víctor Olivar López, María de Lourdes Marroquín Yánez, Gustavo Varela Fascinetto, Sergio Ruiz

Índice alfabético

Abrir chat