La vida es riesgo

ISBN: 968-7620-28-5, 1a. Edición, 2006

270 páginas,

62 figuras, 1 cuadro

SKU: 968-7620-28-5 Categorías: ,

Descripción

Presentación:

“Vivir en el desorden, el caos, las contradicciones, los celos, las traiciones, las luchas, los socavos, es, no obstante, vivir. Hacerlo entre enfermedades, desilusiones, agresiones, es, no obstante, vivir. Transcurrir entre peligros, amenazas, inseguridades, violencias, miedos, intimidaciones, es, no obstante, vivir. Salud y enfermedad conforman un continuo de la reserva a la discapacidad.

Vivir es ciertamente arriesgado. Todos los días sufrimos la exposición a innumerables situaciones que atentan contra nosotros, no sólo en las grandes ciudades sino incluso en los más apacibles parajes. Los microbios —dentro y fuera de nosotros—, los alimentos, las diversiones, el transporte, las diversas formas de contaminación del ambiente, tanto el general como el laboral, el clima, los comportamientos de los demás y el nuestro: todos se constituyen también en potenciales agresores, al tiempo que conforman nuestro entorno vital. Hay suficientes argumentos para alimentar cualquier tendencia paranoide u obsesiva. En cambio, la visión optimista soslaya los riesgos y hace que se disfrute la vida. El término medio los considera, los pondera, los evita o los enfrenta.

Esta serie de escritos aborda varias de estas amenazas, aunque no lo hace de manera sistemática y exhaustiva. La responsabilidad por la salud corresponde a muchas personas e instituciones, pero empieza en los propios individuos; en la medida en que éstos estén mejor informados, podrán enfrentar los riesgos con mayor éxito. Por otro lado, el interés del público en los temas de salud ya no sólo se restringe a lo que pueda afectar la propia, sino que se ha constituido en un motivo de desarrollo cultural y hasta en un interés lúdico. Los temas de salud tienen sus lectores, como lo prueba el éxito de muchas publicaciones periódicas dirigidas a la población general, que la reorientan en función de este interés público.

En este texto se ha procurado eludir la enojosa jerga técnica que vuelve tan antipáticos a los médicos. El propósito no es tanto favorecer la salud de los lectores (sería una aspiración desmedida a partir de estos modestos escritos), sino estimular el interés profano por estos temas. Al fin y al cabo, la medicina es parte sustancial de la cultura en la medida en que la enfermedad deja sus improntas en las vidas de todos y en que se vincula con el desenlace último de cada persona.

Asumir la salud no sólo implica adoptar conductas para preservarla, sino intentar entenderla mejor. Los límites entre salud y enfermedad son imprecisos, acaso convencionales. La mejor manera de visualizar el proceso salud enfermedad es mediante un continuo que tiene en un extremo al bienestar (si se quiere, a la felicidad) en su máxima expresión, y en el otro a la discapacidad y la muerte. La transición entre uno y otro extremos se realiza en forma paulatina, de tal manera que cada persona se ubica en un punto de este espectro, a partir del cual siempre hay forma de mejorar o de empeorar. En otras palabras, un individuo sano siempre puede estar más sano, y un enfermo puede enfermar aún más. Esto da sentido a las intervenciones sanitarias que aspiran amover a las personas hacia el extremo que más se aleja de la discapacidad y de la muerte, y a incrementar la reserva actuarial en salud mediante mejor nutrición, acondicionamiento físico y preparación psicológica y cultural.

Pero las aspiraciones a favor de la salud también son aprovechadas para comercializar servicios y productos, muchas veces con el auténtico propósito de propiciar mejores niveles sanitarios, y otras tan sólo para desarrollar un negocio sustentado en la venta de ilusiones sin sustento. El mercado de la salud es un mercado imperfecto; los bienes y servicios no siempre se demandan en función de su valor sanitario, sino con frecuencia con base en lo convincente que sea la publicidad, muchas veces tan sólo por su vistosidad o su milagrosa promesa. En la medida en que el público avance en su cultura médica, podrá ir perfeccionándose este mercado, a modo de sustentarse en los valores sanitarios y no sólo en los mercantiles. No cabe duda de que los profanos se dejan engañar, y cualquier advertencia por parte del gremio médico o de la autoridad sanitaria tiende a interpretarse como una reacción ante la competencia, como celos profesionales o como contra propaganda. Este libro ofrece a los lectores no especializados algunos motivos de reflexión en torno a temas de salud que, en el peor de los casos, tan sólo aumentarán su interés por los maravillosos fenómenos que ejemplifican.

Contenido:

 

Introducción

 

  1. A todo mal, mezcal
  2. Las dos crudas
  3. Doping y antidoping
  4. ¿“Éxtasis” para el cáncer terminal?
  5. Remedios milagrosos
  6. Automedicación y autoprescripción
  7. La publicidad de los medicamentos directamente al público
  8. La prescripción inadecuada de los ancianos
  9. Los medicamentos antidepresivos y el suicidio
  10. Reporte de los efectos adversos de los medicamentos
  11. Los antiinflamatorios cuestionados
  12. Para alimentar el debate sobre el uso de estrógenos en la menopausia
  13. Resistencia a los antibióticos
  14. Vacuna contra el cáncer
  15. Dolor de cabeza por abuso de analgésicos
  16. Controversia: los teléfonos celulares y la salud
  17. Más sobre los celulares y la salud
  18. La influenza que viene
  19. Los peligros de volar (riesgo para la salud en los viajes aéreos)
  20. Morir en el acto
  21. ¿Cáncer o infarto? ¿De qué quiere usted morir?
  22. El frío y las enfermedades
  23. Escherichia coli
  24. La cafeína y la hipertensión arterial
  25. Los virus dentro de nosotros
  26. Placebo
  27. Las vivencias de la enfermedad
  28. Las enfermedades crónicas
  29. Pica o los antojos insólitos
  30. Anorexia
  31. Astenia
  32. Con el sudor de tus manos
  33. Significado médico del acto de roncar
  34. Fiebre: ¿amiga o enemiga?
  35. Flatología: vergüenzas y tribulaciones con los gases intestinales
  36. El mal aliento
  37. Herpes
  38. El intestino irritable
  39. Celulitis
  40. Pánico
  41. Parálisis facial
  42. Presión arterial baja
  43. ¿Qué es un síndrome?
  44. La mujer barbada. Normalidad y anormalidad del vello corporal
  45. La osteoporosis no duele
  46. Migraña: ¿una enfermedad benigna?
  47. Hipertensión de bata blanca
  48. Las ventajas adicionales del tratamiento de la hipertensión
  49. Las ventajas de estar gordo
  50. La epidemia de obesidad y diabetes a la luz de la hipótesis del genotipo ahorrativo
  51. Medicamentos contra la obesidad
  52. Hacia una medicina personalizada
  53. Perder la matriz
  54. ¿Prevención de la diabetes?
  55. El azúcar y la prevención de la diabetes
  56. Adrenalina
  57. Madres (y padres) canguro
  58. Check-up
  59. ¿Cuál de todas las dietas?
  60. Culpar a las víctimas
  61. Medicina defensiva
  62. ¿Todavía tienen utilidad terapéutica las sanguijuelas?
  63. Sobre el retiro del rofecoxib (VioxxR) del mercado
  64. ¿Quién merece ser trasplantado? A propósito del trasplante de hígado
  65. ¿Quién sufre de preeclampsia?
  66. ¿Padecimiento o enfermedad?
  67. Elizabeth Kübler-Ross (1926-2004)

 

Epílogo

Abrir chat